1. Inicio de la Misión.
Mi despliegue a Afganistán comenzó en mayo de 2007. Luego de culminar casi dos años de servicio en el Estado Mayor Conjunto, en la Dirección General de Operaciones, el país recibió la invitación para enviar un Observador Militar en la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA). Según las primeras informaciones de la misión a desempeñar consistía en enlazarme con la Fuerza Multinacional de Seguridad y Asistencia (ISAF) las FFAA afghanas (ANA), la policía afghana y si se diera el caso la insurgencia.
Las primeras informaciones sobre el área de operaciones y antecentes históricos las obtuve de la INTERNET, tratando de conocer los mayores detalles sobre el país, su cultura, la historia y características topográficas del área de operaciones.....
Por mis experiencias anteriores en misiones internacionales: en la Republica Democrática del Congo (DRC) Congo y la Republica de Haití, sabia que cuanto mas información lograra conocer sobre mi futuro país de despliegue y el conflicto en si mayor seria las probalidades de mejorar mi desempeño y eso era mi mayor deseo desde el comienzo, mejorar mi desempeño personal en un area de conflicto internacional, estaba muy conciente de las primeras enseñanzas recibidas en el Centro de Entrenamiento conjunto para Operaciones de Paz (CECOPAZ): el observador militar en medio de un conflicto representa a las Naciones Unidas, a su pais y a si mismo.
El país resulto mas lejos de lo imaginado, un error en la Oficina de Naciones Unidas de Paraguay que planeo mi itinerario hizo que mi llegada a Emiratos Árabes no coincidiera con el vuelo de las Naciones Unidas que une Dubai-Kabul, permaneciendo en consecuencia dos días en la capital económica del país árabe.
Llegue a Kabul el 7 de mayo del año 2007, aquello tenia un aspecto fantástico, rodeado de altas montañas, con el cielo lleno de aviones y helicópteros militares de todo tipo y tamaño que escapaban de mi imaginación.
Durante mi traslado del aeropuerto al campamento de UNAMA observe que la ciudad tenia un gran despliegue de la fuerza multinacional y que la situación de seguridad era critica.
El campamento de UNAMA era un complejo amurallado, con concertinas, y protecciones de todo tipo, con guardias de seguridad en las entradas quienes celosamente resguardaban las instalaciones. Cerca de cada edificio habia un bunker y debia reportarme dos veces al dia para informar mi ubicación a los encargados de la seguridad.
Durante el proceso de entrada o check-in fui informado que la unidad que integraría se denominaba “Unidad de Asesoramiento Militar” o MAU por sus siglas en Ingles (Military Advisor Unit), uno de 15 Oficiales de diferentes países, con un Brigadier General como Jefe de la unidad, me entere de que seria desplegado en una Sub-Oficina, en la provincia de Badghis, ciudad de Qala-e-Naw, al NE de Herat.
Inicie el viaje por avión a Herat luego de permanecer tres días en la capital viaje. Mi viaje duro aproximadamente dos horas, durante el vuelo pude ver por primera vez las montañas de Afganistán, un lugar fantástico, aquello parecía mas a una fase lunar que cualquier otro lugar de la tierra.
Fui recibido por un asesor militar uruguayo, el Tte Cnel Antonio Trifoglio, el mismo me presento al Jefe de Oficina regional de UNAMA-Herat, a los integrantes del staff nacional e internacional de la misión, me acompaño a conocer las instalaciones y autoridades de la Fuerza Internacional de Seguridad y Asistencia (ISAF). Permanecí dos días en Herat, luego viajamos por tierra a Qala-e-Naw acompañado del Tte Cnel Trifoglio y como seguridad a dos vehículos llenos de un grupo de seguridad contratado por UNAMA para esta clase de misión por ruta.
El trayecto era por un terreno sumamente accidentado, con 70 km de ruta asfaltada, la topografía de aquel lugar era extremadamente montañosa, cada metro cuadrado era ideal para una emboscada y lo peor, era evidente que el grupo de seguridad no estaba bien entrenado para este tipo de misiones.
Arribamos a Qala-e-Naw luego de seis horas de viaje, tuve la impresión de haber viajado como 600 km en vez de la real distancia. Al llegar, viendo el lugar, tuve la impresión de haber retrocedido en el tiempo varios siglos, aquella ciudad era una de las mas pobre del país, con la ausencia total de infraestructuras basicas.
Esa misma tarde inicie los contactos con las autoridades locales, con el Governador, el Jefe de Policia, Jefe del Departamento de Seguridad: una especie de policia secreta, y me reuni con el Jefe del Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT), por sus siglas, Provincial Reconstrucción Team, que se trataba de un Batallón Español, con un fuerte componente civil, de la Agencia Española de Cooperación internacional y Desarrollo (AECID). Se trata de un Bn con un componente múltiple, con personal de mas de 20 paises, desplegado a cargo de la OTAN y como principal misión de asistir a las autoridades afghanas en la seguridad, el desarrollo y la reconstrucción de las instituciones de seguridad locales: el ejercito y la policía afghanas.
El Equipo de Reconstrucción Provincial de Qala-e-Naw era en su mayoria de personal del ejército español; los primeros contactos no fueron faciles, en el momento de mi arribo el grupo era de los montañeses, pero al cabo de un mes me permitieron participar de las reuniones diarias del Estado Mayor y luego de 2 meses de mi arribo fueron relevados por un Bn paracaidista cuyo Jefe era el Coronel Pedro Rolan, una persona de cualidades humanas y profesionales excelentes, el mismo me facilito la alimentación en la PRT, se preocupo por mi seguridad y me facilito un excelente relacionamiento con su unidad y la ISAF, creo que regresar con vida le debo a la asistencia y cooperación del Ejército Español, han salvado mi vida en muchas ocasiones, proporcionándome informaciones oportunas sobre la amezana.
A partir de aquel momento ya no viajaba por tierra desde Qala-e-Naw a Herat, lo hacia en el avión de la PRT o de ISAF.
2. Antecedente Histórico
a. Introducción
La primeras referencias históricas de Afganistán datan del siglo VI a.C., cuando formó parte del Imperio persa de los aqueménidas. Junto con el resto de éste, la región fue dominada alrededor del 330 a.C., por Alejandro Magno. Tras su muerte en el 323 a.C., la mayor parte de la región cayó bajo el dominio del general de Alejandro Seleuco I Nicátor y más tarde bajo el del rey indio Chandragupta. A continuación se estableció otra dinastía griega en Bactriana (norte de Afganistán) y fundó un Estado que permaneció desde el 256 a.C. hasta el 130 a.C.
El estado greco-bactriano se rindió a un grupo de nómadas iraníes denominados sakas y después a los kushans, que adoptaron el budismo. En los siglos III y IV d.C., los sasánidas persas invadieron el país desde el oeste. Los eftalitas, o hunos blancos, tenían en gran parte el control de Afganistán cuando los victoriosos árabes arrasaron la región a mediados del siglo VII.
b. La primera dinastía musulmana
La invasión árabe afectó a Afganistán probablemente de forma más decisiva que cualquier otra influencia extranjera. En los siglos posteriores, por ello, el islam se convirtió en la religión dominante y el control político árabe fue sustituido por el dominio iraní y turco.
El completo predominio turco en el área se estableció al final del siglo X y principios del siglo XI gracias al sultán musulmán Mahmud de Ghazni. En consecuencia la cultura islámica logró cotas brillantes bajo la dinastía ghuri afgana o iraní (1148-1215).
Los ghúridas extendieron gradualmente su dominio hacia el norte de la India, pero fueron arrollados por las hordas procedentes del Norte del conquistador mongol Gengis Kan, hacia 1220. La mayor parte del país quedó bajo control mongol hasta cerca del siglo XIV, en que otro invasor mongol, Tamerlán, se apoderó del norte de Afganistán.
Entre los más notables sucesores de Tamerlán estuvo Babur, fundador de la dinastía mongol de la India, que conquistó Kabul alrededor del 1504.
Más tarde, en el siglo XVI, los safawíes de Irán y los uzbekos del norte realizaron incursiones en la región. Los iranios y los mongoles sucesores de Babur sofocaron continuas revueltas de afganos.
c. Creación del Estado Afgano
Durante el siglo XVII los afganos autóctonos empezaron a incrementar su poder. La tribu ghilzai conquistó la capital irania de Ispahan en 1722.
Más tarde, Nadir Sha, que en 1738 restableció la autoridad iraní sobre casi todo Afganistán, emprendió una violenta contraofensiva iraní. Nadir fue asesinado en 1747, y entonces los jefes afganos eligieron a uno de sus generales, un miembro de la tribu abdalí llamado Ahmad Sha, como gobernante. A Ahmad Sha se le conoció como Durri-i-Dauran (Perla de la Época).
Los abdalíes fueron conocidos en adelante como los duranios. Ahmad Sha agrandó sustancialmente su reino, adquiriendo el este de Irán, Beluchistán, Cachemira y parte del Punjab. El emirato se desintegró, sin embargo, bajo los sucesivos gobernantes de su dinastía, cayendo en 1818. Luego sobrevino un periodo anárquico en todo el país.
En 1826 Dost Muhammad Kan, miembro de una notable familia afgana, tomó el control del este de Afganistán, asumiendo en 1835 el título de emir.
d. Conflicto con Gran Bretaña
Entretanto, Dost Muhammad había llamado a las autoridades coloniales británicas en la India para proteger el territorio afgano reclamado en el Punjab. Cuando los británicos rechazaron su llamada, pidió ayuda a Rusia.
1) Primera Guerra Afgana: Ante el temor a que la esfera rusa de influencia se extendiera a las fronteras indias, el gobernador general británico en la India, George Eden, conde de Auckland, se presentó a Dost Muhammad con un ultimátum que solicitaba la expulsión de un delegado ruso en Kabul. Rechazados los requerimientos británicos, en marzo de 1838 el ejército angloindio invadió Afganistán, desencadenando la Primera Guerra Afgana (1838-1842). Al encontrar una oposición poco efectiva, los invasores capturaron Kandahār en abril de 1839 y Ghazni en julio.
Cuando Kabul cayó en agosto, Shah Shuja, un nieto de Ahmad Sha, se instaló en el trono afgano en lugar de Dost Muhammad, que él mismo entregó a los británicos.El 2 de noviembre de 1841, Akbar Kan, un hijo de Dost Muhammad, encabezó con éxito un levantamiento contra Shah Shuja y las guarniciones afgano-indias del país.
Una expedición de castigo angloindia reforzó las guarniciones durante un breve periodo, pero en diciembre de 1842 los británicos hubieron de abandonar finalmente el país. Dost Muhammad fue entonces liberado de su encarcelamiento y recobró su trono.Las relaciones entre Afganistán y los británicos continuaron tensas hasta 1855, momento en que Dost Muhammad determinó un acuerdo de paz con el gobernador de la India.
2) Segunda Guerra Afgana: La lucha fratricida entre los hijos del emir llevó al país a agitaciones durante más de una década tras su muerte en 1863. Shere Alí Kan, su tercer hijo y sucesor, despertó la enemistad de los británicos al adoptar una política amigable hacia Rusia en 1878.
Al rechazar un segundo ultimátum, en noviembre de 1878 las fuerzas angloindias de nuevo invadieron Afganistán.
En el curso del conflicto resultante, conocido como la Segunda Guerra afgana (1878-1879), los afganos sufrieron varios cambios. Kabul fue ocupada en octubre de 1879; Yakub Kan, hijo de Shere Alí, que había ocupado el trono en marzo del año anterior, fue forzado a abdicar y, en 1880, Abd al-Rahman Kan, nieto de Dost Muhammad, se instaló en el trono.
e. Posteriores Relaciones Anglo-Afganas
El nuevo soberano confirmó la cesión, previamente acordada con los británicos por Yakub Kan, del paso Jyber y otros territorios afganos. Durante su reinado, que duró hasta 1901, Abd al-Rahman Kan arregló las disputas fronterizas con la India y Rusia, creó un ejército permanente y frenó el poder de diversos jefes tribales.
En 1907 durante el reinado de Habibullah Kan, hijo y sucesor de Abd al-Rahman, los gobiernos británico y ruso prometieron respetar la integridad territorial de Afganistán. Habibullah fue asesinado en febrero de 1919. Su hermano, Nasrullah Kan, que le sucedió en el trono durante sólo seis días, fue depuesto por la nobleza afgana en favor de Amanullah Kan, el hijo de Habibullah. Determinado a quitar completamente su país de la esfera de influencia británica, Amanullah declaró la guerra a Gran Bretaña en mayo de 1919.
Los británicos, enfrentados a la vez con el creciente Movimiento Indio de Liberación, negociaron un tratado de paz con Afganistán en agosto. Por los términos del mismo (firmado en Rāwalpindi) Gran Bretaña reconoció a Afganistán como Estado soberano e independiente. En 1926 Amanullah Kan cambió su título de emir por el de rey.
f. Modernizacion
La popularidad y el prestigio que el rey Amanullah había ganado gracias al trato recibido de los británicos se disiparon pronto. Muy impresionado por los programas de modernización de Irán y Turquía, instituyó una serie de reformas políticas, sociales y religiosas: se instauró un régimen constitucional en 1923, los títulos de la nobleza fueron abolidos, se decretó la educación para las mujeres y otras medidas radicales apuntaban a que la modernización de las instituciones tradicionales se pusiera en vigor.
La hostilidad provocada por el programa de reformas del monarca llevó a la rebelión de 1929 y Amanullah abdicó rápidamente y se exilió. Su hermano Inayatullah, que le sucedió, fue destronado por Bacha Sakau, un dirigente rebelde, después de un reinado de tres días. En 1929 el tío de Amanullah, Nadir Shah, apoyado por varios miles de miembros de las tribus, derrotó a los rebeldes y ejecutó a Bacha Sakau y se hizo con el poder.
El nuevo soberano restauró gradualmente el orden en el reino. En 1932 inició un programa de reformas económicas, pero fue asesinado al año siguiente. Su hijo y sucesor, Muhammad Zahir Shah, que sólo tenía 19 años cuando accedió, estuvo dominado durante los 30 años siguientes por sus tíos y primos, particularmente por el príncipe Muhammad Daud Kan.
El Gobierno intensificó el programa de modernización iniciado por Nadir Shah y estableció relaciones comerciales con Alemania, Italia y Japón. Zahir Shah proclamó la neutralidad al principio de la II Guerra Mundial en 1939; sin embargo, en 1941, a petición de Gran Bretaña y la Unión Soviética, expulsó del país a más de 200 agentes alemanes e italianos. Los Estados Unidos establecieron relaciones diplomáticas con Afganistán en 1942. En noviembre de 1946 Afganistán ingresó en las Naciones Unidas.
g. El litigio Pashtunistan
El gobierno afgano estuvo especialmente atento a la independencia en 1947 de la India y Pakistán. La incorporación a Pakistán de las áreas tribales de la Frontera del Noroeste, región adyacente poblada mayoritariamente por patanass, suscitó gran interés. Pakistán ignoró las reivindicaciones afganas de celebrar un plebiscito en las áreas tribales sobre la autodeterminación y en represalia, en 1947 Afganistán votó en contra de la admisión de Pakistán en las Naciones Unidas.
Las relaciones entre los dos países se hicieron tensas en los siguientes años. Se produjeron esporádicos choques fronterizos entre las fuerzas de Pakistán y las tribus patanas, especialmente después de 1949, cuando éstas, con la aprobación del gobierno afgano, crearon un movimiento con el fin de establecer un Estado independiente que se llamaría Pashtunistán o Patanistán.
Afganistán manifestó su desagrado al acuerdo militar aéreo entre Estados Unidos y Pakistán firmado en 1954. Al año siguiente, el primer ministro soviético Nikolái Alexándrovich Bulganin, en su visita a Afganistán, proclamó su apoyo al Estado de Pashtunistán. A continuación, la URSS y Afganistán emitieron una declaración conjunta en favor de una coexistencia pacífica, el desarme universal y la integración de China en las Naciones Unidas. El gobierno soviético extendió su apoyo técnico a Afganistán. Las relaciones entre Pakistán y Afganistán mejoraron brevemente durante el final de la década de 1950.
En 1961, sin embargo, la disputa de Pashtunistán estalló y no se restauraron las relaciones completamente hasta 1967.
h. El gobierno personal de Sahir Shad.
En 1963 el rey Zahir retiró a su primo Muhammad Daud, que había sido primer ministro desde 1953, y tomó las riendas del gobierno. Al año siguiente promulgó una nueva Constitución, que aceptaba algunos principios liberales, como celebrar elecciones legislativas: las primeras se celebraron en septiembre de 1965. Afganistán experimentó grandes dificultades económicas al final de la década de 1960.
La situación empeoró después de tres años de sequía, durante la que se estima que murieron de hambre 80.000 personas. En 1973, enviaron ayuda humanitaria la Unión Soviética, los Estados Unidos y China.
i. Proclamación de la República y la invasión Sovietica
En 1968, Zahir Shah propuso la paz a Daud y se creyó que se habían restablecido entre ellos los lazos de amistad. Sin embargo, en julio de 1973 Daud tomó el poder, destronó al rey y proclamó la República de Afganistán. Se aprobó una nueva Constitución a comienzos de 1977, y Daud fue elegido presidente. Estableció un gabinete civil y mantuvo la política de no alineamiento del país.
En abril de 1978 Daud murió durante un violento golpe de Estado.
Los nuevos gobernantes, organizados en un Consejo Revolucionario dirigido primero por Noor Muhammad Taraki y después por Hafizullah Amin, suspendieron la Constitución e iniciaron un programa de socialismo científico, lo que condujo a la resistencia armada de los musulmanes, especialmente entre las tribus de las montañas.
Incapaces de contener la rebelión, Taraki y Amin solicitaron la ayuda militar de la URSS, a pesar de la cual, la resistencia al gobierno continuó en 1979. En diciembre de ese año, Amin murió tras un nuevo golpe de Estado apoyado por los soviéticos cuyas tropas ocuparon Afganistán. La URSS colocó como presidente a Babrak Karmal, un anterior vicepresidente que había sido expiado y exiliado en 1978.
Aunque Karmal intentó activamente apaciguar a los rebeldes, la insurgencia persistió y más de 3 millones de refugiados huyeron al vecino Pakistán. Durante la mitad de la década de 1980, las fuerzas gubernamentales, y unos 118.000 soldados soviéticos defendieron las grandes ciudades y carreteras pero fueron incapaces de desalojar a los rebeldes. En mayo de 1986, probablemente por instigación soviética, Karmal fue reemplazado por Muhammad Najibullah, antiguo jefe de la policía del Estado.
k. La guerra civil
Entre mayo de 1988 y febrero de 1989 la URSS retiró todas las tropas, pero la guerra civil continuó. Afganistán dejó de ser un escenario más de la Guerra fría y se convirtió en una pieza fundamental en el tablero de las potencias regionales (Pakistán, India, Irán, Rusia, Uzbekistán) por hacerse con el control de un territorio estratégicamente situado. Najibullah fue depuesto en abril de 1992 y los rebeldes tomaron Kabul.
Las facciones rivales acordaron entonces un consejo interino para gobernar Afganistán, con Burhanuddin Rabbani como presidente provisional. En diciembre de 1992, una asamblea especial confirmó, mediante votación, al presidente Rabbani por un periodo de dos años, pero persistió la lucha entre las fuerzas político-militares contendientes.
Tales fuerzas tenían un fuerte componente étnico-religioso: los tayikos, representados por el Jamiat-i-Islami, partido islamista moderado dirigido por Rabbani y Massud; los hazara, musulmanes chiitas, agrupados en torno al Hizb-i- Wahdat, liderado por Alí Mazarí y con el apoyo de Irán; los uzbekos, respaldados por Uzbekistán y encabezados por el Frente Nacional, del general Abdul Rashid Dostum; y, aunque en último lugar, el contingente étnico más importante, los pashtunes, agrupados (hasta el surgimiento de los talibanes en 1994) en el Hizb-i-Islami, grupo islamista radical chiita apoyado por Pakistán y dirigido por Gulbuddin Hekmatyar.
El 17 de junio de 1993, Hekmatyar juró el cargo de primer ministro. El 27 de septiembre de 1993, los líderes de las facciones de la guerrilla acordaron una constitución interina, preludio a las elecciones de 1994.
Sin embargo, el 1 de enero de ese año las luchas surgieron en Kabul entre tropas leales al presidente Rabbani y las seguidoras del primer ministro Hekmatyar, apoyado por el antiguo general comunista Dostum. A finales de junio de 1994 la lucha se extendió a otras partes de Afganistán y habían muerto más de 2.500 personas.
l. Implantación del Regimen Taliban
Los talibanes, grupo integrado por estudiantes de teología procedentes del sur del país (de la región de Kandahār) y de etnia pashtún, surgieron con fuerza en agosto de 1994, aprovechando la caótica situación política generada por la lucha entre las facciones en liza.
Durante los meses siguientes, avanzaron en dirección a Kabul: entre noviembre de 1994 y enero de 1995 tomaron las ciudades de Kandahār y de Ghazni, y en febrero alcanzaron los alrededores de Kabul. Rechazados por las fuerzas gubernamentales, los talibanes optaron por avanzar hacia el oeste y el este, con el fin de cercar la capital.
A lo largo de 1995 su empuje continuó con fuerza (toma de Herāt), para estabilizarse a comienzos del año siguiente. Fue a finales de septiembre de 1996 cuando procedieron a la conquista de Kabul y al avance hacia el norte, donde se hicieron fuertes las tropas de Dostum y de Massud. Los talibanes procedieron a establecer, allí donde se extendieron, su visión restrictiva del islam: radical separación de sexos en público, prohibición a las mujeres de ocupar un puesto de trabajo, persecución de actividades consideradas ‘impías’ (salas de juego, consumo de bebidas) y modificación de la legislación penal para aplicar leyes más severas, entre otras.
En mayo de 1997 los talibanes organizaron una ofensiva contra las fuerzas situadas en el septentrional valle del Panshir, si bien no consiguieron conquistarlo en su totalidad. A la catástrofe humanitaria ocasionada por la guerra se añadió, en febrero de 1998, la de los terremotos que sacudieron el norte del país, y que causaron más de 5.000 muertos.
En agosto de ese año tuvo lugar un ataque aéreo estadounidense contra instalaciones afganas como respuesta a los atentados producidos a comienzos de ese mes contra las embajadas norteamericanas de Nairobi (Kenia) y Dar es-Salaam (Tanzania), en los que fallecieron cerca de 300 personas, y en los cuales parecía estar implicado el millonario saudí Osama bin Laden, fundador y líder de la red terrorista Al-Qaeda que se refugiaba en Afganistán.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas anunció el 15 de noviembre de 1999, seis meses después de que Estados Unidos hiciera lo propio, la imposición de sanciones contra el régimen talibán a raíz de que éste rechazara entregar a Bin Laden para su procesamiento judicial.
La resolución acarreaba la congelación de los bienes de los talibanes en el extranjero y la prohibición de los vuelos internacionales de sus compañías aéreas.
m. Fin del Regimen Taliban
El aislamiento talibán se agravó después de los atentados terroristas sufridos por Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001 (el derrumbamiento de las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York y de parte del Pentágono causaron miles de muertes).
El presidente estadounidense George W. Bush forjó una amplia coalición internacional contra el terrorismo y dispuso una ofensiva militar, la Operación Libertad Duradera, cuyo primer objetivo era la entrega por parte de Afganistán de Bin Laden, a quien se acusaba de ser el responsable de los atentados. De forma simultánea, la oposición interna afgana se vertebraba en dos ejes.
Por un lado, la Alianza del Norte (el conjunto de milicias y guerrillas antes en pugna, que combatía de forma unificada desde 1996 a los talibanes), rebautizada Frente Unido y liderada por Muhammad Fahim Khan (tras el asesinato de Massud), representaba el brazo militar del gobierno afgano en el exilio, presidido por Rabbani y reconocido como legítimo por la comunidad internacional.
Por otro, el ex monarca Muhammad Zahir Shah, quien desde su exilio en Italia parecía una de las opciones más factibles para protagonizar la transición política subsiguiente a una hipotética caída del gobierno rigorista.Dada la resistencia talibán a entregar a Bin Laden, fuerzas estadounidenses y británicas iniciaron el 7 de octubre de 2001 el bombardeo de objetivos estratégicos afganos.
Durante el siguiente mes de noviembre, la Alianza del Norte, definitivamente respaldada por la coalición internacional, aceleró su ofensiva terrestre, ocupó de forma sucesiva las principales ciudades del país (Mazar-i-Sharif, Pulaj-i-Jamri, Tāloqān, Qala-i-Nau, Bāmiān, Kondoz, Herāt, Jalalabad y Kabul), y pasó a dominar dos terceras partes del territorio de Afganistán.
Así, los talibanes conservaron tan sólo el control de algunas provincias del sur y centraron todos sus esfuerzos en resistir desde su principal baluarte, Kandahār. Paralelamente al avance de la Alianza, a los bombardeos aéreos aliados y al paulatino repliegue talibán, fuerzas estadounidenses iniciaron en el espacio meridional del país las operaciones de búsqueda sobre el terreno de Bin Laden.
En el marco de esta nueva fase de la Operación Libertad Duradera, la infantería de Marina de Estados Unidos se hizo presente en las cercanías de Kandahār. Esta ciudad se rindió finalmente el 6 de diciembre, pero dado que el mulah Mohammed Omar y Bin Laden permanecían en paradero desconocido, las operaciones bélicas prosiguieron, trasladándose al que se presumía era su lugar de refugio, la montañosa región de Tora Bora donde aún luchaban numerosos miembros de Al-Qaeda.
La resistencia de Tora Bora concluyó el 16 de diciembre, pero Omar y Bin Laden continuaron desaparecidos.
n. La reconstrucción y reorganización del Estado
En el plano diplomático, el 27 de noviembre de 2001 comenzó en Bonn (Alemania) la que fue llamada Conferencia Interafgana, a la que asistieron delegados de las principales fuerzas políticas de Afganistán (excepción hecha de los talibanes): la Alianza del Norte (con el presidente en el exilio, Rabbani, como cabeza visible) y los denominados Grupo de Roma (vinculado al antiguo monarca Zahir Shah), Proceso de Chipre y Asamblea de Peshawār.
La reunión, auspiciada por la ONU, pretendía establecer un marco político que garantizara el subsiguiente proceso de pacificación y democratización del país. Esta cumbre, que tuvo que superar las diferencias existentes entre las distintas corrientes presentes, finalizó el 5 de diciembre. De ella emanó un gobierno provisional, presidido por el pashtún Hamid karzai, que ejercería el poder ejecutivo durante seis meses.
Quedaba previsto que, trascurrido este periodo, se convocaría la Loya Jirga (o Gran Asamblea, la tradicional institución afgana que reúne a los distintos jefes tribales) para designar un nuevo gobierno, cuyo mandato se prolongaría durante dos años, plazo en el que tendrían lugar elecciones libres.
Asimismo, en Bonn se acordó el despliegue de una fuerza internacional de paz vinculada a la ONU, la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF, en sus siglas en inglés), que pasó a estar dirigida por la OTAN en agosto de 2003.
Según lo previsto, en junio de 2002 se reunió la Loya Jirga, y en su transcurso Karzai fue elegido para desempeñar la presidencia del país hasta la celebración de elecciones. Previamente habían renunciado a la posibilidad de ejercerla tanto el ex monarca Muhammad Zahir, como el ex presidente Rabbani.
No obstante, en el desarrollo de la Asamblea fueron palpables las grandes dificultades que entrañaría el camino hacia la paz, dada la división existente entre los diversos grupos étnicos afganos. De hecho, el 6 de julio siguiente fue asesinado Abdul Qadir, vicepresidente y ministro de Obras Públicas del nuevo gobierno. Asimismo, los primeros pasos del proceso de normalización se vieron alterados por episodios de violencia como los acaecidos el 5 de septiembre de ese mismo año, cuando se produjo en Kandahār un atentado contra la vida de Karzai, del que éste salió ileso, horas después de que un coche bomba causara numerosas muertes en Kabul.
Durante la denominada II Conferencia de Bonn, desarrollada en diciembre, Karzai declaró su intención de formar un Ejército nacional y procurar el desarme de los señores de la guerra regionales. En ese mismo mes celebró una reunión en Kabul, con representantes de los gobiernos vecinos de China, Irán, Pakistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán, de la que emanó una declaración por la que cada uno de los estados asistentes aceptaba el compromiso común de respetar la integrid
3. Unidad de Asesoramiento Militar – MAU
La Unidad de Asesoramiento Militar es dirigido por un Brigadier General o equivalente, conocido como el Señor Asesor Militar, tiene su oficina en Kabul y trabaja para el representate especial del Secretario General de las Naciones Unidas (SRSG) y para el segundo representante (DSRSG) jefe del Pilar numero uno (politica). El segundo asesor militar y Jefe de Estado Mayor lo apoya y reemplaza cuando es necesario.
La principal funcion es una estrecha y refinada coordinacion pero tambien es el enlace con la Fuerza Internacional de Seguridad y Asistencia (ISAF), la Operacion Libertad Duradera, las Fuerzas Armadas Afghanas, el Miniterio del Interior, Ministerio de Defensa, Organizaciones Internacionales no Gubernamentales y otras organizaciones de ayuda para la reconstruccion de Afghanistan. Asesora y apoya al SRSG al igual que los demas asesores militares en las regiones, a los Jefes de Oficinas.
El despliegue del asesor en el terreno es flexible, dependiendo de las prioridades y las necesidades de las misiones en el terreno. En principio cada una de las 8 regiones de UNAMA tiene un asesor militar que trabaja en apoyo directo al Jefe de Oficina (HoO) y algunas como la provincia de Herat, dos, una en Badghis, ciudad de Qala-e-Naw, donde el autor de este informe estuvo desplegado durante doce meses, pero aun asi el asesor permanece bajo control operacional y comando operacional del jefe de asesores.
La mision principal de la MAU es proveer apoyo militar especializado, asesoramiento militar estrategico y operacional para el SRSG para proseguir los objetivos de UNAMA y la ejecución de su mandato.La unidad de asesoramiento militar es una parte integral de la mision, como parte del equipo de UNAMA, el asesor provee asesoramiento especializado en todo lo referente a las cuestiones militares a sus colegas civiles en el area de operaciones.
El propósito de esta ayuda y consejo es permitir al SRSG y al jefe de oficina a diseñar su propios objetivos, coherente o sincronizada dentro de un ambiente dominado por la actividad militar. El asesor está en un papel de soporte al resto de los departamentos operacionales de UNAMA. Facilita relaciones de funcionamiento productivo entre UNAMA y todas las fuerzas autorizadas en Afghanistan, incluidas de la seguridad. ANSF, ISAF y OEF así como los contingentes nacionales cuando sea necesario. Procura construir la confianza entre los varios agentes o actores para promover la comprensión, la confianza, y donde se requiera la sincronización mutuas, en el contexto de sus propias oficinas y de las del districto, de la provincia o de los cuerpos regionales con los cuales obran recíprocamente
4. La situacion de seguridad.
A pesar de la ampliación de la Fuerza Internacional de Asistencia y Seguridad (ISAF) y el ejército nacional afgano cada vez más capaz tienen éxitos militares múltiples acrecentados durante el período de divulgación de este informe, el Taliban y los grupos insurgentes afiliados continúan impidiendo el logro de la seguridad completa en un número de áreas. El acceso a las áreas rurales del sur de Afganistán y del sudeste para los agentes oficiales y civiles de la sociedad ha continuado declinando. La intrepides y la frecuencia de los suicidas con bombas, de las emboscadas y de los ataques con fuego directo han aumentado.
b. Prosiguendo las operaciones de contra-insurgencia en el sur y el este, los Talibanes han perdido un número significativo de grandes comandantes y lideres de nivel medio. En las provincias de Hilmand, Kunar, de Paktya y de Uruzgan, han forzado a los líderes insurgentes a poner a los extranjeros en las posiciones de comando, mas alla, socavando las bases locales limitadas de ayuda. Esto ha aumentado para el Taliban la importancia de la ayuda que recibe de las regiones de la frontera con Paquistán.
c. Los índices de la violencia de la insurgencia y del terrorismo son por lo menos el 20 por ciento más altos que en 2006; un promedio de 548 incidentes por mes fue registrado en 2007, comparado a un promedio de 425 por mes en 2006. Ha habido sobre 200 ataques suicidas hasta la fecha en 2008, comparado a 123 en todo el 2007. Mientras que 76 por ciento de todas las misiones suicidas apuntan a las fuerzas militares afganas e internacionales de seguridad, sus víctimas han sido personas presentes en gran parte civiles: 173 civiles perdieron sus vidas a los ataques suicidas entre el de 1 de enero y 31 de agosto 2007. Los ataques suicidas han sido acompañados por ataques contra estudiantes y las escuelas, los asesinatos de funcionarios, los lideres de las comunidades y los mullahs (lideres religiosos), y el objetivo preferido es la policía afhana, en un esfuerzo deliberado y calculado de impedir el establecimiento de las instituciones legítimas del gobierno y de minar la confianza popular en la autoridad y la capacidad del gobierno de Afganistán.
d. Derrotar la insurgencia ha sido complicado por el crecimiento de las bandas de criminales y de la droga que gozan de una relación simbiótica con los grupos armados anti-guvernamentales. Mientras que estos grupos pueden no compartir las metas políticas del Taliban, tienen un interés común en la prevención de la imposición de la autoridad del estado en ciertas áreas donde la corrupción existe en la autoridad del estado. En las provincias cultivadoras de amapola,como Badakhshan, Hilmand y de Kandahar, el estado es extremadamente débil o no existente a través del interior del pais, mientras que la corrupción es endémica en centros provinciales.
e. Los éxitos de countra-insurgencia en batallas convencionales y en la eliminación de los Talibanes y otros líderes insurgentes son innegables. Si las tendencias de los últimos dos años son invertido, sin embargo, una estrategia más comprensiva de la countra-insurgencia será necesaria, reforzar la política interior para destruir a los grupos y eliminar la inseguridad, que permiten que los insurgentes se recuperen de sus pérdidas y, con muy pocos recursos, todavía aterrorize a las poblaciones locales o pueda recrutar a bandas criminales en un futuro cercano a sus metas.
5. La Coaliccion Internacional.
a. Fuerza Internacional.
Las fuerzas de OTAN/ ISAF han crecido a partir de 18.500 hombres, de julio 2006 a de 47.500 actualmente, lo integran tropas de 26 países de la OTAN. Las fuerzas de la coalición comandada por los Estados Unidos de América en la operación Libertad Duradera y la de la Transición Estratégica del Comando Combinado -Afganista'n, ahora llega a cerca de 50.000. En los últimos seis meses, el foco del esfuerzo de la Fuerza Internacional de Asistencia y Seguridad (ISAF) ha cambiado el esfuerzo del sur al este en respuesta a la infiltración de la insurgencia y para mejorar seguridad. Para sostener el efecto de la seguridad creado por estas operaciones se confía sin embargo en fuerzas afganas capaces de la seguridad nacional, y en el policía nacional afgano en detalle, que son actualmente inadecuadas en número y profesionalismo.
Durante el período de este informe, el comando de los Estados Unidos ha mejorado la coordinación de la ISAF y la operación “Libertad Duradera”. No obstante, los peligros inherentes de dos fuerzas que funcionan en el mismo espacio de batalla con diversos mandatos requieren la coordinación más proactiva para asegurar el éxito de la misión de ISAF.La OTAN posee aparentemente mucha tropa disponible, pero no todas tienen capacidad operativa, los Equipos de Reconstrucción Provincial (PRT),por ejemplo, son batallones con un componente civil para reconstruir las provincias, en numero de 23, de diferentes países europeos y americanos. Estas unidades cuentan solamente con un equipo de rápido empleo, el mandato que tienen no les permite enfrentarse directamente a la insurgencia, actúan en apoyo a la FFAA y policía afghanas y cuentan además con un equipo de entrenamiento de la policía y el ejército llamados mentores.
Coordinación militar civil
El foro principal para la coordinación civil/militar en el nivel nacional es el grupo de la acción de la política y o reformas-Policy Action Group (PAG). El grupo se ha convertido en un instrumento valioso de la coordinación de las fuerzas militares afganas e internacionales en el nivel táctico. No obstante, a pesar de las mejoras en esta área el alcance limitado de la participación afgana en la operación Libertad Duradera y el planeamiento estratégico de ISAF inhibe la transmisión de la dirección política, valiosa de la nación anfitrióna.
Durante el período de este informe UNAMA aumentó el diálogo de alto nivel con la dirección de ISAF, poniendo la base para el desarrollo de un acercamiento politico-militar integrado en Afganistán. Complementando esto, UNAMA participó en grupos de talleres civico-militar, conferencias de la NATO, el entrenamiento con ISAF y talleres del Equipo de la Reconstrucción Provincial (PRT) en Afganistán y en el exterior.
El conocimiento creciente del papel de la misión entre el personal militar se ha asegurado de que los equipos de reconstrucción buscan la dirección política, la ayuda humanitaria y la coordinación de oficinas del campo de UNAMA.
6. Las Fuerzas de Seguridad Afganas
a. La Fuerzas Armadas Afganas.
El desarrollo del ejército nacional afgano en una fuerza capaz de luchar y competente continúa uniforme en medio de la reconstrucción y de la organización considerables.
Las mejoras marcadas en la capacidad de planear operaciones, y los aumentos significativos en la capacidad de emprender operaciones son evidencias del crecimiento constante y positivo del ejército:
1). Capacidad: Las unidades nacionales afganas de combate del ejército continúan mejorando, mitad excesiva que es considerada capaz de realizar operaciones de countra-insurgencia con la ayuda externa. Las habilidades colectivas de combate también continúan mejorando. Sin embargo, todavía sigue habiendo trabajos a ser hecho en el entrenamiento de jefaturas y de unidades de apoyo en el orden para que el ejército alcance eventualmente una capacidad independiente verdadera.
2) Maniobra: La fuerza actual del ejército es aproximadamente 80.000 hombres, con aproximadamente 52.000 disponibles para las operaciones, datos del 3 de abril 2008.3) Equipos: La situación general del equipo está mejorando, pero todavía hay escaseces significativas que necesitan ser rectificadas, aunque se están haciendo algunas contribuciones nacionales, se necesita mas para asegurarse de que es el ejército sea equipado completamente.
b. Entrenamiento: El papel que los equipos operacionales, ambos: los mentores y del enlace de los Estados Unidos integrantes de los equipos del entrenamiento para el desarrollo del ejército nacional afgano no puede ser exagerado. Por lo tanto, la generación de los equipos operacionales los mentores y del enlace en suficientes números como el ejército va creciendo y es una prioridad para la OTAN.
2. La Policia Nacional Afghana.
a. La policía nacional afgana aun se queda detrás del nivel deseado de la capacidad. La coordinación entre los equipos internacionales comprometidos en el desarrollo de la policía a través del tablero internacional de la coordinación del policía, así como el entrenamiento y equipamiento de la policía nacional afgana, es críticamente importante para prolongar la autoridad y el alcance del gobierno. El atraso en esta área da lugar a una mayor confianza en las fuerzas de ISAF mientras que el ejército y la policía nacionales afganos deben llevar a cabo la tarea de seguridad en areas aseguradas por las fuerzas de ISAF y ofrecer a la población la seguridad continua.
b. Con una fuerza actual de 76.000 hombres, la policía nacional afgana requiere de más equipos de mentores de policía, que - como los equipos operacionales el mentor y el enlace para el ejército nacional afgano - son los elementos esenciales en la realización de éxito. La OTAN da la bienvenida al programa de desarrollo enfocado del districto que el Comando Combinado de Transición y Seguridad de Afganistan ha desarrollado, comenzando el 1 de noviembre de 2007, el programa tiene como objetivo aumentar las capacidades de la policía trasformando la policia nacional afgnas en una unidad leal al pueblo afgano y a los intereses del pais, construyendo un sistema judicial para reforzar el despliegue policial a las provincias, su conexion con los lideres nacionales y provinciales y desarrollar las capacidades de liderazgo del Ministerio del Interior.c. En Contra de los antecentes de los esfuerzos substanciales existentes de Estados Unidos y de los esfuerzos bilaterales conducidos a través de los equipos provinciales de reconstrucción de ISAF (PRT) y la OTAN también ha dado la bienvenida a la decisión de la unión europea para lanzar una misión europea de la policía (EUPOL) - que será desplegada completamente antes de marcha de de 2008 con sus 160 mentores e intructores para ayudar más y a desarrollar la capacidad nacional y la seguridad afgana muy necesaria en la policía.
7. Conclusión
Naciones Unidas ha hecho mucho en Afganistán, la comunidad internacional esta haciendo un gran esfuerzo por su reconstrucción y seguridad, con un costo económico y humano extraordinarios, muchos soldados y civiles inocentes han ofrendado su vida por hacer realidad el sueño de la gran mayoría de los afghanos: un país libre y desarrollado, libre de tantas miserias de odio y abandono. El esfuerzo de la Fuerza de Asistencia y Seguridad, conformado por mas de 27 países miembros de la OTAN mas los americanos, por mantener un ambiente de seguridad necesario para la reconstrucción del país es titánico.
La comunidad internacional no puede retroceder en este esfuerzo, es necesario continuar con la reconstrucción de las Fuerzas Armadas Afghanas y el de la Policía, es la única manera de formarlos para que llegado el momento puedan asumir el control de la seguridad del país. Este esfuerzo demanda millonarias inversiones y no es rápido, la paciencia, la tolerancia a la cultura islámica son obstáculos que deben ser superados, la formación de liderazgo llevara años, pero creo que los inicios se han dado y son alentadores.
Es necesario una mejor coordinación para mejorar el esfuerzo y la asistencia, con ello se podría lograr el éxito en un menor plazo.El trabajo realizado por la Unidad de Asesores militares es admirable, desplegados individualmente en cada provincia, teniendo por armamento y proteccion solo la experiencia militar de años de servicios, tanto nacinal como en el campo internacional, enlazando a las fuerzas de seguridad internacionales y afganas con el componente de UNAMA. Considero que su aporte a la misión es de valor extraordinario.
Agradezco la confianza depositada en mi persona para representar al pais, a las Fuerzas Armadas paraguayas, en uno de los conflictos mas graves e importantes en el presente siglo, la función de asesor militar en la Mision de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán represento para mi el mayor desafió personal y profesional hasta el momento, por el conflicto mismo, la particularidad de la función desempeñada, la cultura islámica, etc.
Mi agradecimiento sincero a mis familiares, amigos y camaradas que me alentaron durante mi permanencia en Afganistán, regrese vivo, sano y salvo gracias a sus oraciones.
Coronel DEM Silvino Sosa Paredes
Email: ssosap3@yahoo.es
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