El Día que Mataron al Abrazo Republicano [enviado por Fany Montana] ~ Historias de Paraguayos en España y el mundo. Paraguayos trabajando y viviendo en el exterior.

lunes 28 de abril de 2008

El Día que Mataron al Abrazo Republicano [enviado por Fany Montana]

Fue durante las Navidades del 2007, fue durante un lamentable nuevo abuso a la adolescente transición democrática, que, El Ronco mediante, se supo y se asumió que el grupo de poder no cedería fácilmente su posición. Y, popularmente, se instaló a cielo abierto la duda: Pero ¿alguna vez estuvimos en democracia?, o aun peor, ¿alguna vez fuimos independientes? (ahora era bicentenaria).....

Noche de Paz, Noche de Amor.... En el tradicionalmente caluroso fin de año paraguayo, los colorados no votaron por las “lindas caras” de los candidatos (que las había, por cierto), sino por un movimiento denominado CAMBIO de Vanguardia y al ritmo del increíble son cubano “Se va Nicanor”. En el ocaso del 2007, el giro de timón era ya más necesario que el aire infernal que se respiraba, ...por el futuro, por la migración, por la no desintegración de la patria, porque la arrolladora y competitiva globalización no se detenía ante las falsificaciones de actas y los “exitosos candidatos” que los post-stronianos digitaban junto a “democráticos” pactantes pro “gobernabilidad”.

En esa ocasión, Castiglioni y Zacarías estaban sembrando ya la semilla del “se puede”; y con altísima participación, el electorado colorado se bañó de esperanza para que el crimen no se consumara. Pero en la noche de Nochebuena, "a falta de votos, buenas fueron las actas" (by Marioantonieto Latorre'i).

Tras el resultado de la contienda, la post-elección recordó a estafa y transportó a la población a un mundo de “maravillas”, pero de falsificaciones, mimetizaciones, disimulos y vida entrecomillada. Sin embargo, la propuesta de un CAMBIO resonó en el pueblo, tal vez porque en la mediterraneidad se sufre más profundamente el ambiente gansteril de barrio chino hollywoodense en el que se había convertido el país, con todas sus pestes incluidas, ... la “gripe hemorrágica”, “fiebre aviar”, “dengue amarillo”, y otras fatales incontrolables epidemias.

Mientras tanto, en Disneylandia la candidata Daisy de “esplendorosa" victoria teñida de sangre, tenía todo el color, olor y sabor de la dictadura stronista, cuando ciertas docentes, dueñas y señoras de los colegios nacionales de las capitales (y resto del mundo), hablaban desde un púlpito entre el saber enciclopédico terrenal y la revelación divina. Un purgatorio desde donde una semidiosa impartía órdenes sobre qué corte de pelo, qué profesores, qué largo de falda, qué compañeros, qué fiestas, qué horarios, qué libros, qué grupos, qué directoras... "usar". Con ese mismo dedo de maestra-orientadora-delatora-inquisidora de la dictadura, la nívea Daisy se dirigía a su rebelde adversario de las internas diciéndole:"-¡A usted le digo, ingeniero, que reconozca..!.". Queriendo forzar el abrazo republicano.

Mas el lenguaje y actitud de la inmaculada Daisy nunca llegó a la base del pueblo. Por más cercanía-parentesco que tuviera con el Pato Donald, Daisy no había bordado alianzas, ...solo contaba con su Parque de Diversiones para la campaña.

En el siglo pasado: “-¡Después de un Stroessner, otro Stroessner!, reclamaba un Cuatrinomio “Dorado”. En versión siglo XXI: “Después de un Dharte, otra Dharte”, vociferaba el último Pato-Donald-Padrino. Pero, ... el electorado: ¡No registraba a su candidata!. ¡Y hasta pedía el cambio de la chapa de la pata!. A pesar de las patadas.

-“Nadie que dispare contra su familia puede ser un héroe” -citando a Napoleón-, amenazaba Daisy. Y ella tenía razón, tal vez por eso alguien como ella cuya familia pertenecía al partido Verde-Febrero no podría salvar al partido Rojo-Republicano. Ya se lo había advertido Nils Candia, delegación, audiencia y nota mediante. Pero Daisy ya no veía, solo pensaba en Mochito Lesme Verdugator: "A falta de votos, buenas son las actas".

Mientras tanto, fuera de Disneylandia, el slogan CAMBIO de Vanguardia ya había trascendido una interna partidaria. “El primero de enero Barrio Obrero ya no va a existir”, auguraban desde los medios... Pero aquel: “¡Barrio Obrero no se vende!” quedó latente y permeó muy profundo, quizá demasiado profundo....

Luis Alberto, Juan Alberto -en su momento-, y Hegel, trataron de advertirle al Padrino-Donald-Pato que guardase a la marioneta o se atreviera a jugar limpio. No entendió. El partido Colorado (Tesis) ya no era el partido Colorado (Antítesis), ¿donde quedó? (Síntesis). Quizá con Andrés Rodríguez perdió su senda, o empezó una nueva. Por entonces, el General-Comandante se debatía entre ir contra su propia familia o no. Y al decidir entre “ser o no ser”, Andrés se convirtió en el Carlos I del golpe de la Candelaria. Pero el dilema se resolvió solo parcialmente al dejar al partido de gobierno quasi intacto (“¡Solo falto yo!” diría al ver por TV un palco en la Junta, el otro general-consuegro derrocado desde el exilio). Aquella negra noche iluminada de febrero de 1989, Rodríguez dejó como herencia la parte-no-resuelta del problema a Luis Alberto Castiglioni.

Así, en otro amanecer, en otro milenio, ya en los albores del 2008 y desde la llanura, Castiglioni se reencontró con Hamlet.... Era el futuro del Partido y su síntesis para el siglo XXI. (Barrio Obrero no se vende). Si volvía con sus verdugos, tal vez terminaría como otro Vicepresidente, si se apartaba de ellos podría competir en igualdad de condiciones como ahora lo estaba haciendo otro Carlos del 89, entre el primer y segundo lugar (si los votos de Vanguardia migraran para el exgeneral).

De ese modo, al ingeniero del CAMBIO solo le quedaba esperar el tiempo exacto para entrar a una escena inmortal de la historia a fin de protagonizarla, y resolver la gran disyuntiva shakesperiana del capítulo criollo: El “Partido” o el Pato Donald (o Daisy, da igual). Y comprendió que en la negación o en el no-todo también se cuida lo más amado.

Conscientes o no, en la agonía de ese ardiente verano del 2007, Luis y Javier habían iniciado un sendero sin retorno que vería la luz cuatro meses después, cronológicamente, en un otoño que en Paraguay sabe a primavera. La batalla goliática emprendida por “Vanguardia” al enfrentar al Stablishment envolvería a posteriori al pueblo en una forma patriótica, tricolor e incluyente.

¿Y Daisy?... ¡Ah!. ¡Ella!.. Muy “digna” al reconocer su derrota en las generales (de elecciones, se entiende), pero sin timing.... Si hubiera leído a Hamlet en la Navidad de 2007, hubiera sido otra la suerte del partido que persiguió a su padre -según sus propias palabras- allá en el norte, allá en 1947.

Por Faye Jara

5 Comentarios:

Anónimo dijo...

Que recuerdo maligno , yo no si hay que tenerles consideracion a estas personas , perdon de Dios tendran si se arrepienten y entreguen todos lo hurtado tanto estas personas como los anteriores gobiernos , que coraje tienen para para poner en esta pagina la foto de Blanca Ovelar y al mayor corrupto presidente de la republica , heroe de la patria paraguaya vividor Nicanor Duarte Frutos , pienso que el mal recuerdo lleva cada paraguayo que ama su patria paraguaya , quiero preguntarles a todos los que leen esta pagina que merecen estas personas ..... muy triste nos deja despues de leer este comentario y eso es la mayor verdad para la mayoria de nuestra linda gente paraguaya . Pero al fin cayeron ..... y que VIVA PARAGUAY

Anónimo dijo...

le contesto a "Anónimo"
LA FOTO NO ES EL ARTÍCULO!!!!
El escrito es otra cosa, tiene palabras, no imágenes.
UN consejo: este lugar es para comentar lo que está escrito no las fotografías.

A propósito, el artículo está bueno.

Anónimo dijo...

PARTE del EDITORIAL ABC 13 de mayo 2008
El presidente electo Fernando Lugo, pocos días atrás, recibió la visita del Sr. Elvio Benítez, dirigente de campesinos “sin tierra”, quien le habría dicho que la invasión de tierras rurales es un medio de acción legítimo porque “los campesinos tienen derecho a poseer tierra”, agregando además que el modelo agroexportador implementado por los “invasores” brasileños es contraproducente para el país porque, entre otras cosas, obliga a muchos compatriotas a abandonar sus tierras.

El señor Lugo dijo a su vez que no está de acuerdo con las invasiones, pero contradictoriamente agregó que antes de apelar a ellas se deben agotar las instancias administrativas y que “las invasiones tienen que ser el último recurso de los campesinos”. Vale decir, el presidente electo en definitiva sí está de acuerdo con las invasiones, y esta posición la ratificó ayer con vehemencia en una reunión con diversos sectores sociales.

La posición adoptada por el presidente electo olvida que, para la Constitución , “La propiedad privada es inviolable” (Art. 109), que “Nadie podrá hacer justicia (aunque tenga razón) por sí mismo ni reclamar sus derechos con violencia” (Art. 15) y que para el Código Penal vigente la invasión de inmuebles ajenos, efectuada tanto con violencia como clandestinamente, constituye un delito castigado con pena privativa de libertad de hasta dos años o con multa (Código Penal, art. 143). Olvida además que es deber del Presidente de la República “cumplir y hacer cumplir esta Constitución y las leyes (CN, art. 238 inc. 2), que el hecho de que muchos de sus antecesores hayan desacatado esta norma fundamental no le autoriza a seguir tal inconducta, y que el Paraguay necesita agudamente dejar de gobernarse arbitrariamente y convertirse en un estado de derecho.
(...)
Frente a este cuadro, sin embargo, las expresiones ambiguas que abran ventanas para una interpretación interesada de las leyes, a la que parece prestarse las manifestaciones del Sr. Lugo, no ayudarán a la solución de este grave problema de nuestro país, sino contribuirán a agravarlo. Una posición clara y firme en favor de la seguridad jurídica será esencial para el nuevo gobierno.

Anónimo dijo...

EDITORIAL LA NACION (Paraguay)
Invasiones de propiedades
Organizaciones de campesinos armados –según propia confesión- basados en la creencia, tal vez falsa, de que el nuevo gobierno será benigno con su crimen, han comenzado a poner en marcha un plan de invasiones de tierras laborables que puede poner en jaque a la democracia incipiente.


¿Quiénes serán los perdedores de un enfrentamiento armado, que ya ha comenzado? Probablemente los vencedores en las últimas elecciones. Estas organizaciones campesinas, han tenido, según se sabe, acuerdos con, sobre todo, Juan Carlos Galaverna y de Nicanor Duarte Frutos. Fueron financiadas por el oficialismo saliente y existe la impresión que son la carta que se está jugando para debilitar al nuevo gobierno.

Enfrentamientos armados es lo último que se pueda desear en esta coyuntura. Pueden producir un desastre en el campo, en momentos en que el campo es el único sostén de la economía paraguaya. La estrategia de la provocación y enfrentamientos es conocida como la última carta de un grupo que se va y que prefiere el “götterdemerung” (el crepúsculo de los dioses) a la transición pacífica e indolora.

Los propietarios de estancias, protegidos por la Constitución, han comenzado el proceso de repeler las invasiones a balazos, como era lógico y previsible. Al no funcionar ni la Justicia ni la Fuerza Pública, lo único que queda es la defensa propia. Se trata de un mecanismo muy estudiado y muy utilizado. No es nada nuevo ni creación de los que lo están utilizando, es algo muy viejo, conocido y aprovechado por todos los autoritarios y dictadores del mundo.

El problema no es baladí. Se trata de la supervivencia pacífica del nuevo gobierno o unos enfrentamientos inacabables que vayan minando su credibilidad y su eficacia. Y la solución está en manos del nuevo presidente, Fernando Lugo, que no debe ser ambiguo como ha sido en sus últimas intervenciones sino que debe informar a la población, de manera inequívoca, cuál es su posición sobre el Estado de Derecho.

Un discurso que establezca que la adhesión a la Constitución no tiene sustitutos y que se adoptarán todas las medidas para sancionar ejemplarmente a los invasores y sus instigadores.

Es difícilmente discutible que son elementos que suelen negociar con el oficialismo saliente los que están promoviendo la agitación en el campo, como una maniobra de provocación para que se pierda confianza en el nuevo gobierno y se cree una situación grave en el campo.

Los eternos tramposos, probablemente el grupo político más nefasto que haya tenido protagonismo en el país, son capaces de incendiar el país para no perder sus privilegios y esconder la mano después de tirar la piedra.

El presidente electo Fernando Lugo se equivocará si cree que podrá contener las cosas sin exigir el más estricto cumplimiento del artículo 15 de la Constitución, que prohíbe a todos hacerse justicia por sí mismos y que prohíbe, además, reclamar derechos por la violencia.

Anónimo dijo...

Gremio rural asegura que existe política detrás de invasiones
"Hay influencia política en las invasiones de tierra", manifestó esta mañana Juan Néstor Núñez, titular de la Asociación Rural de Paraguay (ARP). El empresario solicitó al presidente electo, Fernando Lugo, el cese de las ocupaciones, de la corrupción y la impunidad.
ABC 13 de mayo 2008